miércoles, 23 de febrero de 2011

¿POR QUÉ NO COMENZAMOS A VIVIR LA REALIDAD?

Con mucha sorpresa se leen continuamente comentarios y criticas al gobierno; y siempre llegamos a la misma conclusión; primero, que nadie quiere reconocer sus errores, el grado de responsabilidad que tenemos cada uno de nosotros en la elección de nuestras autoridades, nuestro grado de culpa en todo esto; segundo, se dicen muchas cosas, se vierten muchas opiniones y criticas, las cuales son respetables, pero ellas contienen dos cosas completamente equivocadas, las opiniones se hacen con el “hígado” sin haberlas razonado en lo mas mínimo y son por demás antidemocráticas a pesar que nos llenamos la boca diciendo que somos defensores de la democracia; y tercero, no se lee ni una sola propuesta coherente para solucionar este problema recurrente del cual cada uno de nosotros somos parte interesada y directos perjudicados.

No pretendo defender ni atacar a nadie, no estoy ni a favor ni en contra del gobierno; pero cada vez que sucede algo lo primero que hacemos es buscar un culpable, los problemas del país no tienen una antigüedad de 3 años y la crisis política no data de este gobierno ni mucho menos de este Congreso; que dicho sea de paso por que no dan una ley para determinar que en el caso de los Congresistas no haya reelección?; por que no eliminan el cálculo de gratificaciones sobre el monto de los gastos operativos? (todos los años es la misma discusión sin embargo no hacen nada de manera efectiva).

Los políticos actuales tienen en algunos casos hasta 20 años en el Congreso, con diferentes camisetas políticas pero con las mismas gollorías y privilegios, viven a cuerpo de rey sin seguir ninguna doctrina política ni mucho menos ideales nacionales de desarrollo a largo plazo, solo tienen intereses personales; pero resulta que a esos “políticos” una y otra vez los elegimos nosotros, los quejones, los criticones, los conformistas, los que esperamos que “papá gobierno” solucione nuestros problemas, los que nos damos de moralistas; personas que ya fracasaron como políticos se están relanzando una y otra vez a la arena política, pero esto solo sucede acá porque nosotros mismos les damos cabida, y por que actuamos así? Porque tengo carnet aprista y me conviene que salga Alan; porque un familiar es de Perú Posible y por ahí y me gano “alguito”, porque alguien conoce a Castañeda y por ahí y que consigo chamba; siempre queremos ganarnos “alguito”; es decir, elegimos a nuestras autoridades no por convicción, no porque creemos que hará algo por el país o porque tenga buenas propuestas, sino porque representan PARA MI una opción de ganarme con algo, eso se llama interés personal señores, al país que lo parta un rayo y después nos estamos quejando.

Votar es símbolo de madurez del pueblo, siempre he escuchado decir “tenemos los gobernantes que nos merecemos”; pero ¿de qué serviría votar hoy si mañana el votante se olvidase de sus demás deberes ciudadanos? de pagar sus impuestos y si los paga no los paga completos, de respetar las reglas de tránsito, tanto los conductores como los peatones (observe en un crucero peatonal cuantas personas respetan la luz roja), de respetar el derecho de los demás; por ejemplo usted es un ciudadano que paga por el servicio de Serenazgo para luchar contra la delincuencia; y donde están estos señores? La delincuencia sigue tal cual cuando no es más, y cuando están los serenos es para atacarnos y hasta matarnos; se paga arbitrios por Parques y Jardines, sin embargo estos se han convertido en baños públicos de los perros, pero resulta que estas mascotas son sacados al parque por sus propios dueños, carajo que cultura! Y si usted les dice algo se gana un pleito; usted anda por la vía pública y ve como de un vehículo moderno arrojan basura, donde estamos; y después exigimos que nuestras autoridades sean honestas, cumplan las normas, queremos funcionarios probos y fieles a sus principios, cuando nosotros mismos ni siquiera nos respetamos.

Debemos empezar a aportar a la vida pública, nuestro concurso material y personal es requerido, imprescindible por el bien común. Los ciudadanos, individual o colectivamente, debemos evitar atribuir a la autoridad política un poder excesivo, y no pidan al Estado de manera inoportuna ventajas o favores excesivos, con riesgo de disminuir la responsabilidad de las personas, de las familias y de las asociaciones sociales. Debemos agruparnos en asociaciones civiles para reclamar nuestros derechos, para exigir el cumplimiento de las reglas de juego, para hacer cumplir con las promesas electorales y para proponer cambios sustanciales a las normas legales existentes.

Siempre hemos creído que el cambio de personas puede hacer desaparecer los problemas como por arte de magia; que si elegimos a tal o cual candidato pudiese surgir la salvación del país, sin importar el esfuerzo inteligente, cotidiano y tesonero que todos los ciudadanos sin excepción habríamos de hacer para reconstruirlo; al país lo han reventado en los últimos 50 años (unos mas que otros), al país lo han saqueado los políticos de turno de una u otra manera, unos robando a manos llenas y otros haciéndose los de la vista gorda, ambos son igual de responsables.

Ahora, cada vez que sucede algo, vociferamos contra “el falso presidente”, “el incapaz”, “el corrupto”, ahora me salen con que la rebelión es porque el pueblo esta harto, mañana con que saldrán?; piden la cabeza del Primer Ministro y del portero del Ministerio, con la única intención de salir en la primera plana y ganar algún rédito político; lo sano para todos nosotros es mostrar madurez política, seguir fiscalizando, aguantar como buenos peruanos que este señor termine su periodo y se vaya (pero no del país) y en las próximas elecciones exigir planes de gobierno coherentes y realistas, que cubran expectativas a largo plazo, exigir a los candidatos propuestas sinceras y reales, la situación del país no cambiará en un periodo de 5 años ni de diez, tendrán que pasar por lo menos 20 o 25 años para que se vean los primeros signos de que levantamos cabeza, pero para eso todos y léanlo bien “TODOS” tienen que meter el hombro y empujar el carro para la misma dirección. Ello significa despertar a la realidad.

Muchos gobernantes han sido crueles con el pueblo, pues se aprovecharon de su situación de encantamiento para despojarlo de su dignidad. Pero somos también cómplices de que así procedan. Nos gustan los magos, los que hablan bonito, los que nos dicen que solucionaran la situación con un par de medidas fantasiosas y un verbo florido y fungen de enérgicos ¿Por qué no comenzamos a vivir la realidad?

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